Fiorella y Jordi viven en Barcelona y soñaban con casarse en Murcia. Cuando me escribieron no tenían nada decidido, ni siquiera la finca. Desde la distancia, y con una confianza absoluta, me dejaron organizarlo todo. El resultado fue esta boda civil en Finca Buenavista, llena de flores, luz y emoción.
Una boda organizada al 100 % a distancia
Jordi es catalán y Fiorella es un poco de todas partes: argentina, italiana y con raíces venezolanas. Querían una boda que reflejara esa mezcla, alegre y llena de personalidad, pero no podían estar aquí para buscar finca, visitar proveedores ni preparar cada detalle.
Así que me encargué de todo: la búsqueda de la finca, la selección de proveedores, el diseño, la organización y la coordinación del día B. Todo a través de videollamadas y mensajes, hasta que llegó el gran día.
Cómo encontramos Finca Buenavista
Como no tenían finca, lo primero fue entender qué querían sentir ese día: un sitio con jardín para una ceremonia civil al aire libre, un espacio interior donde jugar con la luz por la noche y asegurarse un plan B en condiciones, un entorno que sorprendiera a los invitados que venían de fuera y cercanía con respecto a los hoteles del Murcia Centro donode se alojaban la mayoría de los invitados.
Tanto para ellos, como para mí, la calidad del servicio y la gastronomía eran innegociables. Les preparé una selección de fincas en Murcia con fotos, vídeos y todos los detalles, y Finca Buenavista lo tenía todo: jardines con palmeras para la ceremonia y el cóctel, y un salón perfecto para el banquete y la fiesta. Hicimos una visita virtual y lo tuvieron claro.
Ceremonia civil entre palmeras y flores gigantes
La ceremonia civil se celebró en los jardines de Finca Buenavista, entre palmeras y césped, y la condujo Carmen, la maestra de ceremonias. Aunque era una boda de tarde todavía hacía sol, así que en cada silla había una sombrillita individual para que los invitados estuvieran cómodos.
La decoración combinó flores naturales con flores gigantes de Candles by Angelina, en tonos blancos, rosas y melocotón, junto a un sofá de terciopelo azul cielo que daba un toque fresco y divertido. El ramo de Fiorella, de Bésame Mucho, iba a juego con toda la paleta.
Cóctel al aire libre con música en directo
Después del “sí, quiero”, el cóctel se celebró al aire libre, con música en directo, aprovechando la última luz de la tarde en los jardines de la finca. Bailes, risas y mucha complicidad entre la pareja, sus amigos y familiares.
Un banquete de luces, humo y flores gigantes
El banquete fue en el interior, y ahí la luz fue la gran protagonista. Trabajar con iluminación es algo que me encanta, porque convierte cada momento importante en algo todavía más especial. Sono Festa se encargó del sonido y la iluminación, con tonos rosas y morados que transformaron por completo el espacio.
Las mesas se vistieron con manteles de toile de Jouy en rosa, muchísimas velas y centros que mezclaban flores naturales con flores gigantes suspendidas sobre los invitados. La mesa presidencial, rodeada de velas y flores, fue uno de los rincones más bonitos de la noche.
Amigos, risas y lágrimas
Hubieron regalos especiales, discursos y muchos abrazos. La fiesta siguió en el mismo espacio interior, con todos los invitados dándolo todo en la pista hasta el final. Una boda de esas en las que se ríe y se llora a partes iguales.
¿Vivís fuera y queréis casaros en Murcia?
Como Fiorella y Jordi, muchas parejas me escriben desde otras ciudades o países sin saber por dónde empezar. Puedo organizar vuestra boda de principio a fin, desde buscar la finca hasta coordinar el último baile, para que vosotros solo tengáis que llegar y disfrutar.
¿Os enamora Finca Buenavista? Mirad también la boda de Nati y Rafa en esta misma finca.



